La primera parada tuvo lugar en la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad. La iglesia de La Foz se comenzó a construir en 1918 y fue inaugurada en 1943 por el obispo de la época. Construida con piedra tallada por los canteros del pueblo, su techo abovedado fue fabricado con la madera de un tejo milenario que se derribó para dejar paso a la carretera. Tiene tres altares de inspiración gótica, fechados en la misma época. En su interior hay una escultura de la Virgen de La Probe, en realidad es la Virgen del Rosario, cuya Cofradía sirvió de germen para la actual Hermandad.
Tras la visita a la iglesia, guiada por su párroco José Manuel Valle Carvajal, la comitiva se dirigió al Museo de la Lechería, donde el Príncipe siguió las explicaciones sobre la elaboración artesanal de los quesos y mantecas. Tras degustar algunas de las especialidades propias de la zona, el siguiente alto se produjo en las antiguas tolvas de carbón del pozo Monsacro, futura ubicación del Museo Etnográfico.
A continuación el Príncipe subió hasta la plaza que lleva su nombre donde fue obsequiado con un "Axuntabense" a cargo del "Ochote La Unión" y el Coro de Morcín. Juan Rionda abandonó por unos instantes sus funciones de alcalde para empuñar la batuta y dirigir el coro. Posteriormente, el cantante local Julio Mallada dedicó al Príncipe un "solo" de tonada con la letra compuesta para él.
La entrañable jornada concluyó con un almuerzo bajo unas carpas instalada en el patio del Colegio, tras el cual el Coro y el Ochote despidieron al Príncipe con otra canción en la que le pedían que se quedase a vivir en Morcín.