Home >
Premiados >
Deportes >
1992 >
Trayectoria
Miguel Induráin
Premiados en Deportes
2007
2006
2005
2004
2003
2002
2001
2000
1999
1998
1997
1996
1995
1994
1993
1992
1991
1990
1989
1988
1987
Tras sus victorias de 1992 en el campeonato de España de ciclismo, el Giro de Italia y el Tour de Francia (ésta por segundo año consecutivo), Miguel Induráin es, probablemente, el deportista español con mayor proyección internacional de la actualidad.
Nacido en 1964 en Villava (Navarra) -donde reside con su familia- Miguel Induráin mide 1,88 metros y habitualmente pesa unos 80 kilos, lo que supone una envergadura inusual para un ciclista. Sin embargo, cuenta con un cuerpo perfectamente preparado para la práctica deportiva, ya que su ritmo cardíaco suele estar limitado a unas 30 pulsaciones por minuto y posee una sorprendente capacidad de recuperación tras la realización de un gran esfuerzo físico.
Desde que en 1983 obtuviera el campeonato de España de aficionados, su carrera deportiva ha sido una constante e imparable progresión que le ha llevado, tras 1986 -año en que ganó el francés Tour del Porvenir, actual Tour de la Comunidad Europea- a obtener numerosos éxitos. Entre ellos, la Vuelta a Cataluña (en 1988 y 1991), la París-Niza (en 1989 y 1990), la medalla de bronce en los campeonatos del mundo de 1991 (en Stuttgart), el Giro de Italia (1992) y, en dos años consecutivos, el Tour de Francia (1991 y 1992), sin duda la carrera ciclista por etapas más importante y prestigiosa del mundo y en la que ha sido el cuarto español en conseguir la victoria, tras Federico Martín Bahamontes, Luis Ocaña y Perico Delgado (actual compañero de equipo del propio Induráin).
La práctica totalidad de su vida ciclista ha estado ligada a la de Eusebio Unzué -quien lo descubrió- y a la de José Miguel Echávarri, ambos responsables deportivos de los equipos en los que ha militado Induráin: "Reynolds", primero, y "Banesto", después.
Auténtico especialista en las etapas contrarreloj, pero considerado un ciclista muy completo y con posibilidades en casi todos los terrenos, Induráin fue uno de los integrantes de la selección olímpica española en los Juegos de Los Ángeles'84, antes de convertirse definitivamente en profesional.
Además de su innegable valía como profesional del ciclismo, Miguel Induráin reúne destacados méritos humanos que se han puesto de manifiesto en todo momento a lo largo de su vida deportiva y que han sido elogiados siempre por sus compañeros y competidores. Su personalidad, carácter y temperamento, así como su carisma y su sencillez y modestia han brillado siempre a la misma altura que su calidad deportiva.
Miguel Induráin también ha colaborado continuamente en la promoción del ciclismo, tanto como deporte profesional como en la faceta de deporte aficionado que aún conserva.
Su brillante trayectoria le ha llevado a recibir numerosas distinciones como la de "Ciclista español más combativo del año", "Segundo deportista europeo", Premio "Sabino Arana" de Deportes, y "Mejor deportista español", todos ellos por su trabajo durante 1991.